Recientemente, la Corona Británica y el Palacio de Buckingham han sido motivo de críticas debido a que eliminaron rotundamente el nombre de la actriz Meghan Markle en el certificado de nacimiento del príncipe Archie, hijo de ella y del príncipe Harry.
Luego de que esta pareja decidiera abandonar la realeza sin duda han tenido muchas polémicas a su alrededor, tales como la cancelación del contrato que tenían con la plataforma musical Spotify, en donde tenían uno de los podcasts más exitosos, así como la reciente noticia que se ha conocido de que la acusación del príncipe Harry hacia los medios británicos ha sido completamente anulada.
No obstante, ahora se ha conocido que el Palacio de Buckingham decidió eliminar el nombre de Meghan Markle del certificado de nacimiento del príncipe Archie. Originalmente, constaba en el documento con el nombre de «Rachel Meghan«, no obstante ahora el documento ha sido editado y en él se puede leer que la madre del menor tiene el nombre de: «Su Alteza Real la duquesa de Sussex».
Lo curioso de este hecho es que en el certificado de nacimiento de su hija de dos años, la princesa Lilibet Diana, el nombre de Meghan no ha sido cambiado y sigue siendo el original, «Rachel Meghan Markle», sin mencionar ninguno de sus títulos reales. Además de eso, el nombre de Meghan fue el único que cambio debido a que no se ha informado de ningún cambio de los nombres del príncipe Harry.
Aunque se ha informado que para los nombres de los miembros reales que se incluyen en los documentos oficiales no hay ninguna regla específica, los seguidores de la Corona Británica han afirmado que esto sería un nuevo acto de desprecio en contra de la duquesa de Sussex.
Este incidente ha avivado nuevamente las tensiones entre los Sussex y la Familia Real británica. Desde que Harry y Meghan decidieron renunciar a sus deberes reales y mudarse a Estados Unidos, las relaciones se han visto muy deterioradas.
Muchos apuntan a que la reina Isabel II y otros miembros de la realeza nunca aprobaron realmente la unión entre Harry y la actriz estadounidense Meghan Markle. Su posterior alejamiento de la monarquía habría sido la gota que colmó el vaso.
El cambio en el certificado de Archie es visto por algunos como un intento de borrar el nombre de Meghan de la historia real. Si bien pudo ser un simple procedimiento administrativo, también transmite un mensaje simbólico de distanciamiento.
Para los seguidores de los Sussex, esto forma parte de una campaña de desprestigio y hostigamiento hacia la pareja, en especial hacia Meghan. Desde el anuncio de su compromiso, ciertos sectores no han ahorrado en críticas y ataques contra la exactriz.
Incluso hay quienes acusan de racismo a dichas críticas, señalando que una mujer birracial y divorciada nunca fue del agrado de algunos círculos más conservadores y tradicionalistas dentro de la monarquía.
Sea como fuere, este incidente con el certificado de Archie es un nuevo capítulo en la tormentosa relación entre los Sussex y Buckingham. Aunque vivan al otro lado del Atlántico, el fantasma de la Corona aún parece perseguir a la pareja.
Por su parte, representantes del Palacio han negado cualquier motivación oculta detrás del cambio en el documento. Argumentan que simplemente se hizo para alinearlo a los protocolos formales sobre títulos reales.
Sin embargo, no han explicado por qué sólo se modificó el nombre de Meghan y no el del príncipe Harry, lo que aviva las sospechas de que la duquesa fue singled out.
El príncipe Harry ha dejado en claro en repetidas ocasiones que considera que su familia no brindó suficiente apoyo a su esposa Meghan. Incluso en la polémica entrevista con Oprah Winfrey, los Sussex afirmaron haber sufrido racismo por parte de algún membro no identificado de la realeza.
Quizás este incidente con el certificado sea una nimiedad administrativa sin verdaderas motivaciones ocultas. Pero ocurre en un contexto donde la relación entre las partes está bastante deteriorada, lo que explica que rápidamente se interprete como una nueva afrenta.
Sea como sea, está claro que la historia de los Sussex con la Corona Británica aún conserva muchos capítulos por escribirse. Queda por ver si con el tiempo las aguas se calmarán o si los roces y tensiones persistirán de cara al futuro.



