Las tensiones entre la reina Letizia de España y su suegra, la reina Sofía, vuelven a estar en el punto de mira after que se revelara que Sofía tuvo que abandonar precipitadamente el palacio de Marivent tras la llegada de Letizia.
Según trascendió, la esposa del rey Felipe VI llegó al palacio mallorquín para iniciar sus vacaciones veraniegas junto a sus hijas Leonor y Sofía. Pero su presencia habría provocado la inmediata partida de su suegra.
Oficialmente, la reina Sofía tiene agendado un compromiso el 31 de julio en Granada para conmemorar el 30 aniversario del fallecimiento del rey Balduino de Bélgica. Sin embargo, diversas fuentes afirman que su anticipado regreso a Madrid se debe a las tensas relaciones con Letizia.
Incluso se rumorea que este año la reina emérita no estará presente en la tradicional recepción a autoridades baleares, acto que será presidido por los reyes. Esta sería la primera vez que Sofía se ausenta, lo que evidencia el distanciamiento con su nuera.
Los problemas entre suegra y nuera se remontan prácticamente al inicio de la relación entre Felipe y Letizia. Sofía siempre habría recelado de la entrada de una mujer "común" sin sangre real a la realeza española.
Con los años, Letizia habría tomado el control de la imagen de la Corona, opacando el rol de su suegra y estableciendo distancia entre ambas. Incluso trascendieron imágenes de desplantes públicos de Letizia hacia Sofía que escandalizaron a los españoles.
Aunque ante cámaras intentan mostrarse cordiales y cercanas, sobre todo en eventos donde posan con Leonor y Sofía, las malas relaciones existirían puertas adentro, obligándolas a turnarse para no coincidir en Marivent.
Hay quienes señalan que Letizia no soporta tener que compartir protagonismo real con Sofía y busca imponer su autoridad, lo que habría llevado a la veterana reina a "exiliarse" para evitar conflictos.
Sea como fuere, estos rumores dañan la imagen de la Corona española, ya debilitada por escándalos como la fuga del rey emérito Juan Carlos tras acusaciones de corrupción. Felipe y Letizia deberían limar asperezas familiares.
Para muchos, la reina Sofía representa la imagen de una monarquía tradicional, querida por el pueblo. En cambio, Letizia aún no logra ganarse el corazón de los españoles desde que se casó con Felipe. De ahí que se especule con tensiones por celos entre ellas.
Lo cierto es que Felipe VI se encuentra en una encrucijada para proteger la reputación de la Corona frente a la opinión pública. Necesitará mediar entre su esposa y su madre si pretende transmitir estabilidad en un futuro reinado.
Mientras tanto, el pueblo español seguirá atento a cualquier indicio sobre la relación de sus dos reinas. Los medios buscarán decodificar los lenguajes corporales cuando vuelvan a compartir escenario. Y la incógnita sigue siendo si lograrán resolver esas diferencias que las distancian.

