La pequeña princesa Charlotte, hija de los príncipes William y Kate Middleton, ha acaparado titulares últimamente al revelarse que posee una enorme fortuna a su corta edad que la convierte en una de las niñas más ricas del mundo.
Según publicó el medio Evening Standard, la carismática Charlotte es considerada la menor con la mayor fortuna, superando incluso a sus hermanos George y Louis. Su valor neto ascendería a la módica suma de 4.400 millones de dólares estadounidenses.
Si bien la princesa Charlotte está tercera en la línea de sucesión al trono británico por detrás de su hermano George, ser la única hija mujer de los príncipes de Gales la posiciona como la royal de mayor valor económico para la familia real.
Su fortuna eclipsa por completo la de George, quien como futuro rey podría pensarse que tiene mayores recursos. Pero la realidad es que Charlotte posee atributos especiales que disparan su valor.
Uno de ellos es el impacto de la moda. Al igual que Kate Middleton, la pequeña se ha ganado el papel de ícono fashionista, con looks que se agotan rápidamente en tiendas cada vez que los luce en eventos oficiales.
Otro factor es el cariño especial que se ha ganado del público británico con su carisma y ternura. Los fanáticos de la realeza adoran a la princesita y esto se traduce en un activo de gran valor para la Corona.
Además, como única hija mujer del futuro rey William, se espera herede exclusivamente las históricas joyas de la difunta Isabel II, que se tasan en alrededor de 110 millones de euros.
Todos estos elementos han disparado el valor neto de la joven Charlotte a una cifra difícil de alcanzar para cualquier otra niña en el mundo. Su fortuna supera por mucho la de otras famosas "hijas de".
Por ejemplo, se estima que Suri Cruise, la hija de Katie Holmes y Tom Cruise, tiene un patrimonio de sólo 4 millones de dólares. Los hijos pequeños de Kim Kardashian tampoco se acercan a la riqueza de la princesa.
Más allá de las comparaciones, lo cierto es que el príncipe William busca darle a sus hijos una crianza lo más normal posible, lejos de los privilegios de la realeza. Quiere que valoren el trabajo duro y la humildad.
Por ello, es probable que la millonaria herencia de Charlotte se mantenga conservada en fiducias reales hasta que sea adulta. De todos modos, su título nobiliario ya la posiciona como una de las solteras más codiciadas cuando sea mayor.
Desde pequeña, Charlotte cautiva con su carisma frente a las cámaras. Muchos creen que su personalidad extrovertida y su belleza innegable auguran que de adulta pueda convertirse en una royal aún más influyente e icónica que la mismísima Kate Middleton.
Sea como fuere, por ahora la princesita crece feliz ajena a las cifras de su patrimonio. Disfruta una infancia con sus padres y hermanos lejos de todo el glamour de la realeza. Y con su sola presencia ya se gana el corazón de los británicos.


